Audición fonémica: ¿cómo verificarla? ejercicios

La audición fonémica (audición fonémica) es la capacidad por la cual distinguimos los fonemas, es decir, los elementos más pequeños del habla, como palabras, sílabas y sonidos individuales. Una persona que tiene trastornos en esta esfera puede tener problemas para distinguir, por ejemplo, «k» de «g» o «s» de «sz», lo que se traduce en dificultades para escribir y leer. Muchos niños necesitan ejercicios especiales para ayudar a desarrollar la audición fonológica. Aprenda a verificar si su hijo puede escuchar bien las palabras y cómo apoyar la audición fonológica.

Tabla de contenido

  • Audición fonémica: ¿qué es?
  • Desarrollo de la audición fonológica: ejercicios
  • Prueba de audición fonémica
  • La audición fonológica o fonémica es uno de los tres tipos de audición que podemos distinguir en los humanos. La primera y básica es la audición fisiológica, física o simplemente auditiva, que recibe ondas sonoras que surgen en el medio ambiente. El segundo es solo la audición fonológica, que se basa en la capacidad de descifrar el habla, y el tercero, la audición musical, específica para algunas personas, gracias a la cual distinguen entre sonidos más altos y más bajos, su timbre y volumen. Se llama inteligencia musical.

    Audición fonémica: ¿qué es?

    Es la capacidad de distinguir los sonidos del habla, por ejemplo, «a» de «u», «m» de «b», sonidos de voz de sonidos sin voz, por ejemplo, «z» de «s», «w» de «f», dividiendo en la forma correcta de las palabras para sílabas y sonidos, captar el orden de los sonidos en una palabra, etc.

    El centro de audición ubicado en el lóbulo temporal, llamado centro de Wernicke, es responsable de la comprensión del habla. ¿Por qué la audición fonémica es defectuosa en algunas personas? Una razón es simplemente la pérdida auditiva, pero también puede ser factores hereditarios o ambientales.

    La audición fonémica se desarrolla en la primera infancia, entre 1 y 2 años de edad. Este proceso termina con la formación completa del habla, es decir, entre 6 y 7 años de edad.

    La audición fonémica adecuadamente entrenada no solo permite la comprensión del habla y la pronunciación correcta. Cuando el niño no tiene problemas con, por ejemplo, detectar diferencias entre palabras que suenan similares pero con significados diferentes, como «venta de chales», «noche de nariz», «granos de efectivo», «coros de pollo», «asiste» avispas «, probablemente tampoco tendrás problemas para aprender a leer y escribir.

    Por el contrario, los déficits en la audición fonémica pueden ser, en primer lugar, las causas de los trastornos del desarrollo del habla, y más tarde conducir a dificultades de lectura y escritura (como dislexia, disgrafía, reorganización o saltos de sonidos y sílabas).

    Un niño que tiene una audición fonológica poco desarrollada puede tener:

    • discurso retrasado
    • vocabulario no muy variado,
    • defectos del habla

    Luego, en la escuela, pueden surgir problemas con:

    • comprender el contenido de los comandos, recordar;
    • letras persistentes;
    • incapacidad para combinar sonidos en palabras;
    • escribir cuentos cortos;
    • narrativa oral;
    • diferenciación de ablandamiento, como «Ć» y «ci», «ź» y «zi»;
    • distinguir los sonidos expresados ​​de los sonidos sin voz, nasales y orales;
    • bajar terminaciones de palabras;
    • aprendiendo un lenguaje extranjero;
    • recordando el orden de los días de la semana, meses e incluso aprendiendo la tabla de multiplicar.

    Por eso es tan importante detectar estas deficiencias lo antes posible. Los ejercicios apropiados ayudarán a nivelarlos.

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    importante

    Uno de los indicadores de la madurez escolar de un niño es la audición fonológica adecuadamente desarrollada, así como el nivel de análisis y síntesis auditiva.

    Ya en la guardería, los niños aprenden el ritmo de las palabras, las dividen en partes, deletrean (se ayudan a aplaudir) o votan.

    Gracias a esto, el maestro puede notar cualquier déficit en una etapa temprana y dirigir al niño a clases de terapia del habla.

    Desarrollo de la audición fonológica: ejercicios

    La audición fonémica puede ser entrenada. Existen numerosos juegos de sensibilización para esto, como:

    • hay sonido, no hay sonido;
    • mostrando de dónde viene el sonido;
    • reconocer las voces de varios animales, fenómenos naturales, sonidos de instrumentos musicales, máquinas, vehículos, etc.
    • reconocimiento de sonidos largos y cortos, suaves y fuertes;
    • mostrando imágenes u objetos que comienzan con un sonido específico;
    • ordenar imágenes en términos de sonidos apropiados;
    • creando palabras a partir de los sonidos dados;
    • buscando palabras que comienzan o terminan con una sílaba dada;
    • elegir nombres de imágenes que riman;
    • enumerar sonidos individuales o todas las vocales en los nombres de las imágenes;
    • organización de letras dispersas de palabras, nombres;
    • reproducir los patrones de ritmo aplaudiendo;
    • adivinando los sonidos de la banda sonora escuchados y repitiéndolos en el orden conservado;
    • memorizar poemas y canciones, etc.

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    Prueba de audición fonémica

    Si su hijo tiene un retraso del habla, en primer lugar, se debe realizar una prueba de audición. Pero la pérdida auditiva se puede diagnosticar en el primer día de vida a través de la evaluación.

    • Pruebas de audición

    Tres de cada mil niños nacen con pérdida auditiva, y cuanto antes se descubra, mejor, porque el funcionamiento inadecuado y la audición física no rehabilitada retrasan el desarrollo de la audición fonológica, mientras que un audífono bien elegido puede ayudar significativamente en su desarrollo.

    Si resulta que el niño no tiene pérdida auditiva, se puede examinar el nivel de audición fonémica mediante pruebas especiales, por ejemplo, las desarrolladas por un logopeda y neuropsicólogo, prof. dr hab. Elżbieta Szeląg.

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